Consultas de Hipnosis Terapéutica por Vídeo
La hipnosis por vídeo funciona muy bien.
Simplemente exige un entorno particular, y de eso trata esta página: a quién le conviene, qué aporta realmente, sus límites y cómo prepararla bien.
La hipnosis por vídeo: el marco
¿A quién se dirigen las consultas por vídeo?

- Vive lejos de un hipnoterapeuta cualificado. Es la razón más frecuente: la competencia no se encuentra en todas partes, y hacer dos horas de carretera para una sesión de una hora desanima pronto.
- Su agenda no le permite desplazarse. Una sesión al mediodía entre dos reuniones, o por la tarde una vez acostados los niños, se vuelve posible cuando no hay trayecto ni aparcamiento.
- Prefiere la intimidad de su domicilio. En ciertos temas (la intimidad, un consumo, una dificultad que no ha contado a nadie…), no cruzarse con otros clientes en una sala de espera elimina una barrera real.
- Es expatriado, está de viaje o se desplaza a menudo. El acompañamiento no se interrumpe porque cambie de país: resulta especialmente útil para estudiantes instalados en el extranjero y profesionales en movilidad.
- Se desplaza con dificultad. Movilidad reducida, enfermedad, fatiga ligada a tratamientos, un niño pequeño en casa, falta de medio de transporte.
- O simplemente: ha empezado un acompañamiento y se muda. Continuar con el mismo terapeuta en lugar de empezar de cero en otro sitio tiene un valor real.
Los beneficios de las consultas de hipnosis por vídeo
- Una eficacia equivalente. Es la pregunta que todo el mundo hace, así que respondamos de entrada: la hipnosis se apoya en la voz, la atención y la relación, no en la presencia física. Lo que cuenta es que oiga bien al terapeuta y que él pueda verle. Nuestros clientes que han hecho ambas cosas no señalan diferencia de resultado.
- Trabaja en su entorno real. Es una ventaja subestimada: el anclaje que instala, lo instala en su casa, allí donde lo necesitará. Para el sueño en particular, aprender autohipnosis en la cama en la que duerme tiene un interés evidente.
- La comodidad. Su sillón, su manta, su temperatura. Muchas personas se dejan llevar más fácilmente en casa que en una consulta.
- Sin trayecto, sin tiempo perdido, y a menudo con más flexibilidad de horarios, incluso por la tarde.
- Una continuidad posible a pesar de los viajes, las mudanzas o los periodos cargados.
- Y una discreción total: nadie le ve entrar ni salir.
Los límites, que conviene leer antes de reservar
Seamos francos: el vídeo no conviene a todas las situaciones, ni a todo el mundo.
- Necesita un espacio realmente privado. Es el límite número uno, y de largo el más frecuente. Si alguien puede entrar, si las paredes son finas, si comparte vivienda sin poder aislarse una hora, la sesión perderá mucho. No se suelta uno vigilando la puerta. Mejor buscar entonces una solución (un momento en que la casa esté vacía) u optar por la consulta presencial.
- Una conexión inestable molesta de verdad. Un corte en plena sesión no tiene nada de peligroso, lo explicamos más abajo, pero las interrupciones repetidas rompen el trabajo.
- El domicilio no siempre es un lugar neutro. Para algunas personas es precisamente allí donde se concentra lo que pesa: el despacho que lo invade todo, las huellas de una separación, una carga familiar. Salir de casa forma entonces parte del beneficio.
- Algunas situaciones exigen la presencia. La Hipnosis Espiritual y regresiva se practica únicamente en consulta, porque la sesión dura dos horas y la profundidad del trabajo exige presencia física. Para los niños pequeños, el vídeo es posible pero suele ser menos cómodo: se mueven, se desconcentran, y el vínculo se construye mejor en presencia. Y si atraviesa un periodo de gran fragilidad, un marco presencial es preferible, y a veces es un médico o un psicólogo lo que necesita primero.
- Hace falta un mínimo de soltura técnica. Nada complicado: abrir un enlace, autorizar la cámara y el micrófono. Pero si eso le inquieta, haga una prueba con alguien cercano antes. O pida a alguien que se lo instale las primeras veces.
- Por último, el vídeo no es un canal de urgencia. Si atraviesa un malestar importante, no reserve y espere: contacte con un médico, con urgencias o con una línea de escucha.
Las tres condiciones no negociables
Si solo retiene tres cosas de esta página:
- Un lugar tranquilo y privado, donde nadie entrará durante una hora.
- Una postura cómoda y estable: sentado o tumbado, con la cabeza apoyada.
- Un lugar seguro. Esto merece escribirse con todas las letras: nunca una sesión conduciendo, andando, en el transporte público, ni en un sitio donde deba permanecer vigilante. El estado hipnótico disminuye la atención al entorno — es precisamente su interés — y por eso el marco debe ser seguro. Un terapeuta serio interrumpirá la sesión si constata que no lo es.
Cómo se desarrolla
Preparar la sesión
La conexión.
Una conexión a internet correcta es el único requisito técnico. Usamos Zoom, WhatsApp o una plataforma segura según el terapeuta; recibirá el enlace con antelación, o de 5 a 10 minutos antes de la sesión, en el momento de conectarnos.
El lugar.
Elija un sitio tranquilo, con:
- Un sofá, una cama o un sillón cómodo, reclinable si es posible. Lo importante es poder apoyar la cabeza;
- Una manta, porque la temperatura del cuerpo baja ligeramente en estado de hipnosis;
- Una puerta que pueda cerrar.
El material.
Su teléfono u ordenador apoyado en un soporte — nunca sostenido en la mano:
- Enchufado a la corriente, para evitar que se corte la batería;
- Orientado primero para la conversación cara a cara, al principio de la sesión;
- Y luego colocado para que veamos la parte superior de su cuerpo y su rostro durante la fase de hipnosis: así seguimos su respiración y su trabajo;
- Auriculares si es posible: ayudan mucho a concentrarse en la voz, y mejoran la comodidad.
Las interrupciones.
Ponga el teléfono en silencio, corte las notificaciones, avise a quienes le rodean. Si tiene un animal, piense en él — un gato decidido a participar es una distracción clásica.
Unos minutos antes, conéctese a la plataforma con el enlace recibido, para ajustar con calma el sonido y la imagen.
Durante la sesión
Empezamos hablando cara a cara: hacer balance, responder a sus preguntas, definir su objetivo para la sesión.
En la primera sesión anotamos también el lugar en el que se encuentra y un número donde localizarle: una precaución sencilla, habitual en consulta a distancia, que casi nunca hace falta pero que un terapeuta serio toma.
Después viene la sesión de hipnosis, conducida exactamente como en consulta, de manera personalizada. Las cámaras permanecen encendidas para que podamos seguir su trabajo. Si la red flaquea, quizá apaguemos la nuestra, pero le pediremos mantener la suya.
Al final, dedicamos tiempo al balance, como en consulta: lo que ha ocurrido, lo que usted retiene, y lo que practicará hasta la próxima vez.
Lo que dicen nuestros clientes
« Tuve mi primera cita con Sandra por Zoom. Era un poco escéptica de hacerlo así, pero al final me encantó. Es profesional, atenta, y la conexión se da de inmediato, ¡como se suele decir! »
Evelyne, clienta de Sandra Djina Ravalia
« Florence es muy profesional e inspira mucha confianza. Mi sesión fue por Zoom y resultó una verdadera revelación. Me sentí bien y siento que la hipnosis puede ayudarme con suavidad a alcanzar mis objetivos. Gracias »
Cherhine, clienta de Florence Aton
« ¡Esto va mucho más allá de la hipnosis! Descubrí a Sandra hace unos meses, cuando buscaba un hipnoterapeuta dispuesto a hacer sesiones por videoconferencia. Sandra ofrece un enfoque muy suave y sin juicios que permite abrirse plenamente a esta magnífica experiencia de la hipnosis. Ya siento efectos positivos en mi vida y estoy verdaderamente agradecida. »
Gina, clienta de Sandra Djina Ravalia
« Jean-Marie Balestrat es un excelente profesional. Hice la sesión por Zoom porque vivo lejos de su consultorio, y todo fue muy bien. Fue como estar allí en persona. Es mi primera experiencia con la hipnosis y hasta ahora ha sido muy buena. El francés no es mi lengua materna, pero eso no fue ningún impedimento. Jean-Marie habla muy claro y entendió muy bien mi acento poco francés. »
Andrezza, clienta de Jean-Marie Balestrat
« He tenido 6 sesiones de hipnosis con Sandra Djina Ravalia desde abril de 2023. Los encuentros fueron siempre por videoconferencia. Esta modalidad es ideal, porque pude vivir la experiencia en la comodidad de mi casa, sin tener que desplazarme. Me sentía igual de cómoda al confiarme que si hubiera estado en persona. Pude crear un vínculo de confianza gracias a su escucha, su suavidad y su voz apaciguadora. Me sentí comprendida, respetada y muy a gusto gracias a su enfoque cálido y profesional. Recomiendo a todo el mundo a esta hipnoterapeuta, que me ha permitido avanzar y sentirme mejor en mi día a día. »
Véronique, clienta de Sandra Djina Ravalia
« Las sesiones de hipnosis en casa con Sandra son un momento que disfruto enormemente. Prefiero con mucho estar en la comodidad de mi hogar que en un consultorio que no me es familiar. La comunicación por Zoom es excelente y Sandra cuida de estar atenta a mis reacciones. Adoro estas sesiones, son muy relajantes y productivas. ¡Gracias Sandra! »
Lucie-Anne, clienta de Sandra Djina Ravalia
Consultar con Nuria Pérez de León
Nuria Pérez de León
MONTREAL - SAINT-LAMBERT - VIDEO
Hipnosis Humanista - Terapia Simbólica Avanzada - Hipnosis Ericksoniana / Coaching de desarrollo personal y profesional
Adultos - Adolescentes
Preguntas frecuentes sobre la hipnosis por vídeo
Sí. La hipnosis se apoya en la voz, la atención y la relación, no en la presencia física. Un solo matiz: si es su primera experiencia con la hipnosis, quizá tarde un poco más en entrar en el estado las primeras veces. Después no hay diferencia. Nuestros clientes que han practicado ambos formatos no señalan ninguna diferencia de resultado.
Nada grave, y es importante saberlo para no preocuparse por adelantado. Se dará cuenta al cabo de un rato, y saldrá del estado de hipnosis de forma natural: nadie «se queda bloqueado». Basta con volver a conectarse y retomar. No es cómodo, pero no es peligroso.
Solo si dispone de una habitación cerrada donde nadie entrará durante una hora, y si puede acomodarse bien. Una sesión hecha en un espacio abierto, en una sala de reuniones con paredes de cristal o entre dos citas probablemente no dará gran cosa: el estado hipnótico exige relajar la vigilancia, lo que es imposible cuando se puede ser interrumpido.
No es aconsejable, y es una petición que recibimos con regularidad.
Incluso detenido, el interior de un coche no es cómodo para apoyar la cabeza, ni seguro, ni a salvo de interrupciones. Y va de suyo que una sesión nunca se hace conduciendo. Si no tiene un lugar adecuado en casa, hablémoslo: casi siempre hay una solución.
Muy pocos: abrir un enlace, autorizar la cámara y el micrófono. Si eso le inquieta, haga una prueba con alguien cercano antes de la sesión, o pida a alguien que se lo instale la primera vez. Además reservamos unos minutos al principio de la cita para ajustar sonido e imagen sin prisas.
Tanto como en consulta, y a veces más: nadie le ve entrar ni salir.
Las plataformas utilizadas son seguras, y las sesiones no se graban salvo que usted lo autorice explícitamente, por ejemplo para poder volver a escucharlas.
Cuide por su parte de estar en un sitio donde no se le oiga.
Sí para los adolescentes, que a menudo se adaptan muy bien, con el consentimiento de un padre o una madre y un adulto presente en la vivienda.
Para los niños pequeños es posible pero suele ser menos cómodo: se mueven, se desconcentran, y el vínculo se construye mejor en presencia. Lo hablamos en el primer contacto.
Sí, y se lo diremos. La Hipnosis Espiritual y regresiva se practica únicamente en consulta, los niños pequeños se prestan menos a ello, y un periodo de gran fragilidad pide más bien un marco presencial o, en primer lugar, un médico o un psicólogo. Si no dispone de un espacio privado, es también un límite real.
El pago se hace a distancia, según las modalidades de cada terapeuta. Los recibos y facturas se emiten exactamente como en consulta. Las condiciones de reembolso por parte de los seguros no dependen del formato de la sesión, pero conviene revisar su contrato.
La hipnoterapia es un acompañamiento complementario de bienestar: no constituye ni un diagnóstico ni un tratamiento, y no reemplaza ni una opinión ni un seguimiento médico o psicológico. Las consultas por vídeo no son adecuadas para situaciones de urgencia: en caso de malestar importante, contacte con un médico, con urgencias o con una línea de escucha — nuestras páginas por país indican los recursos locales.
Página redactada por Sandra Djina Ravalia
hipnoterapeuta y arteterapeuta
colaboradora de Solutions Hypnose.
Versión en español revisada por Nuria Pérez de León